martes, 9 de julio de 2013

El camino es mi aliado

Sin retozar al salir del sienpoûale, mira que en la puerta reza su nombre, y de fondo los cotorros en libertad, preguntan ¿a dónde vas?
Los pasos cada vez son menos, el aire lo eleva por centimetros en su andar, aprendiendo a memoria las piedras a pisar, los escalones a esquivar, miradas a ignorar, pero sobre todo a no dejar de soñar,
sonámbulo pues, ideas le coquetean, arriba - abajo+, voces, letras que suenan a todo lo que espera él sienta.
Sonámbulo pues, se abre la herida al ver que la lluvia se llevo lo bonito, la lluvia sabe que no es tiempo, ahora solo toca caminar bajo ella por las montañas urbanizadas, la voz te guía,  te cuestionas, esperar, es verdad, volver a brincar entre piedras angulares del destino.
Y de pronto... el llanto, imposible de ignorar. par de sonidos abandonados por algo y alguien, llevame se entiende el sollozo, impertinente pues, a la par del sonámbulo, el mismo los coge en una mano, y se despide de Adrian, joven aprendiz en juegos de arcadia, de la niñez, 
quien intenta hacer nada al respecto, no al respeto...
Olvido de Geronimo en Matamoros, y la inconsistencia del corazón a flote, una vez mas..
¿Qué hacer, despues de?

Olvido de noche...


el veintiuno

No hay comentarios:

Publicar un comentario