La fiesta de ayer 20 Mayo 2012
On the Road
Ungüento de arnica con ajo, para los talones del niño descalzo, ideal para el deportista antes de calentar. Gotas de tepescogüite, aclara la vista, para la irritación por el calor y contaminación. ¿se le nubla la vista? 2 gotitas de tepescogüite, lleve la promoción, 2 remedios por $20 pesitos, uno? $10! (Que Dios le lleve con bien).
Sosa caustica 50%, y el camión de la mudanza sin llantas se quedo, refugio para el tejon, a saber si observa el cielo, por momentos, como el par de caras que se miran complices y ríen, ríen de peliculas que no han visto, ríen de los garabatos que adornan la hoja cuadriculada, ríen complices de algo.
El mirador, a velocidad moderada, me produce un poco mas que vertigo, procuro no mirar hacia abajo, demasiado alto como para pensar en sobrevivir, cierro los ojos y regreso a sus brazos, un instante por el contraste, cerros, rascacielos, sueños sobre sueños, no distingo a cual voy.
Solo distingo el km. 21 cerca del taller de Paco, y el reflejo del sol en la cara, justo en el retorno del camino, el cual es fluido, como la saliva, que se hizo agua por el antojo de un elote, por el antojo de sus labios, por el antojo de un chocolate semiamargo. Saliva que se hace agua, por callar las palabras, que en silencio, preguntan por nadie y por ti.
Lo se, to late, lo se, insane, lo se, you and then... yourself.
Ungüento de arnica con ajo para el corazón, y gotas de tepescogüite para el ardor de los ojos, por escuchar los puñales de su voz.
El veintiuno
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